|  |  | - El uso de las cefalosporinas, en general, se considera seguro durante el embarazo. Sin embargo, no hay estudios bien controlados sobre el uso de cefuroxime en mujeres embarazadas.
- Los efectos sobre el feto en desarrollo, si los hay, son desconocidos (3,4).
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|  |  | - Las cefalosporinas son generalmente consideradas compatibles con la lactancia materna.
- Sin embargo, la presencia del fármaco en la leche materna puede predisponer a:
- Sensibilización alérgica en el lactante.
- Modificación de la flora intestinal del lactante.
- Interferencia con la lectura de cultivos de fluidos corporales que se realicen al lactante.
- Aunque estos problemas son teóricos no se deben perder de vista (5).
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|  |  | - No se dispone de información en pacientes con insuficiencia hepática.
- Debido a que la cefuroxima se elimina principalmente por vía renal, no se espera que la alteración de la función hepática tenga repercusión sobre su farmacocinética (6).
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|  |  | - Se debe ajustar la dosis (3).
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|  |  | - No hay pautas específicas para el ajuste de la dosis en estos pacientes.
- Se recomienda precaución dado que los adultos mayores pueden tener la función renal deteriorada.
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|  | - El uso concomitante de las cefalosporinas y la BCG está contraindicado.
- Las cefalosporinas pueden aumentar el efecto de los anticoagulantes antagonista de la vitamina K.
- Las cefalosporinas disminuyen el efecto de la BCG y la vacuna tifoidea (3,4).
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